Involucrarse con Constructores del Hogar fortalece y trae crecimiento para las relaciones más importantes de las personas. Por lo tanto, queremos ayudarles a aprovechar al máximo su experiencia en Constructores del Hogar al ayudarle a convertirse en un anfitrión efectivo. A continuación hay algunos consejos ordenados por tema, para ayudarle a hacer que su grupo pequeño sea un tiempo de fortalecimiento y comunidad.
Tiempo
- Cada sesión está diseñada para durar 60 minutos, pero recomendamos que planifique al menos 90 minutos para dar un tiempo para refrigerios y comunión.
- La mayoría de estudios de Constructores del Hogar están compuestos de seis sesiones. Le sugerimos que se reúnan semanalmente para que el tema esté fresco en las mentes de los miembros de su grupo y para permanecer conectados como comunidad.
- Si la mayoría de personas en su grupo no se conocen, considere dedicar un tiempo para relajarse, divertirse y acoplarse unos a otros antes de comenzar el estudio la siguiente semana.
Liderar
- Ser anfitrión de un grupo de Constructores del Hogar no necesariamente significa que usted debe ser el líder de la discusión. Sin embargo, si ese es el caso, se necesita muy poca preparación porque cada estudio tiene las “Notas del Líder” que proveen consejos y sugerencias para cada sesión.
A quién invitar
- Se ha comprobado que de cuatro a siete parejas son el tamaño ideal para un estudio de Constructores del Hogar. Al tener más personas, es más difícil establecer una comunidad y puede ser menos personas.
- Si usted no tiene un grupo establecido de parejas, considere invitar a:
- Parejas que sean nuevas en la iglesia
- Parejas de su comunidad o vecindario
- Parejas que acaban de casarse o tienen dificultades en su matrimonio
- Compañeros de trabajo
- Padres solteros (en la serie diseñada para padres)
Cómo invitarles
- Utilice canales de promoción y comunicación que son viables a través de la iglesia (por ejemplo, el boletín, los anuncios, cartas informativas, sitio Web, redes sociales).
- Haga contactos personales y seguimiento con una invitación o confirmación por escrito.
- Si usted tiene espacio en su grupo, pida a otros miembros que inviten a alguien que conozcan en la iglesia, su lugar de trabajo o la comunidad.
El cuidado de los niños
- Este es un desafío común para los grupos pequeños. Usted desea asegurarse de que las parejas puedan participar con la menor cantidad de distracciones. Con eso en mente, a continuación hay algunas ideas que puede considerar:
- Pida a cada pareja que se responsabilice del cuidado de sus propios hijos.
- Contraten a alguien y tengan a los niños en una misma ubicación, posiblemente en un hogar diferente del que se reúnen.
- Si alguien del grupo tiene un hijo lo suficientemente mayor como para cuidar de los demás, pídale que cuide a los niños como ministerio o divídanse el costo para pagarle.
- Asegúrese de que todo el grupo sepa de los arreglos para cuidar a los niños con el suficiente tiempo de anticipación antes de la reunión.
Ambiente
- Ore de manera personal por cada pareja que asistirá al estudio antes de que lleguen.
- Cree un ambiente cómodo para las personas. Lo que ellos escuchen, vean y experimenten cuando entren por la puerta tendrá un impacto sobre cuán seguros y cuidados se sentirán después.
- Ofrecer un refrigerio antes del estudio ayuda a las personas a relajarse y disfrutar de la conversación. Si usted no puede proveer refrigerios cada semana, le sugerimos que pida que todos en el grupo tomen turnos para traerlo.
- Provea asientos cómodos para todos los miembros del grupo. Lo ideal es arreglar los asientos de modo que todos puedan mirarse unos a otros y sientan que son parte del diálogo.




